martes, 7 de noviembre de 2017

Colombia 2017 - Medellín


Fuimos desde Armenia hasta Medellín en coche. No son muchos kilómetros pero la carretera es malísima. Carriles estrechos con muchas curvas donde si te topas con un camión ya no tienes nada más que hacer que esperar a que se desvíe...
En la zona del eje cafetero tienen tazas enormes de café que intentan emular a nuestro toro de Osborne.
De camino hicimos una pequeña parada a orillas del río Cauca, río que llega a Medellín. Nos tomamos unos batidos de frutas de los potentes...riquísimos.
Una curiosidad del camino fueron las señales de tráfico. La de encender los faros me parece simpatiquísima, pero lo verdaderamente curioso es que haya una señal de colisión frontal, y es que como ya dan por hecho que te vas a saltar la línea continua, te avisan que hay peligro de darte con el que viene de frente.
Y por fin llegamos a Medellín, nos alojamos en el Hotel Florencia Plaza  que no se está nada mal y bien situado. Al principio queríamos estar en el centro, pero muy pronto nos dimos cuenta que la mejor opción es ir al centro a hacer las visitas y volverse a dormir a esta zona de la ciudad.
Después de comernos un Plato de Antioquía en el restaurante Mondongo's, nos fuimos paseando hacia el metro para llegar al centro de la ciudad. 
Medellín es la única ciudad de Colombia que tiene metro y están muy orgullosos de esto. De hecho esta región ha intentado separarse del país en alguna ocasión ya que es la zona más avanzada y desarrollada.
Decir Medellín hace unos años era hablar del famoso cartel y de Pablo Escobar y pensar un una ciudad sumida en una eterna guerra. Ahora esto ha quedado atrás, y decir Medellín es lo mismo que decir Botero.
Su plaza principal es la Plaza de Botero, donde puedes disfrutar de un montón de esculturas del artista. Da ganas de fotografiarse con todas..
Ya eran más de las 5 de la tarde, hora de cierre del Museo Antioquía, donde se exponen las obras de Botero, pero por si acaso nos acercamos para ver cuál es el precio y horario para volver al día siguiente. Nuestra sorpresa fue que estaba abierto y este día como cosa excepcional no cerraban hasta las 8...y además era gratis!!
La primera parte del museo nos encantó. Autores como Rodrigo Barrientos o Carlos Correa y algún cuadro de José Rivera
Dante y Virgilio
Y desde las ventanas la vista de la Plaza Botero, donde se estaba celebrando el día de la juventud o algo así.
Y  al final llegamos a la parte de Botero con su particular forma de ver la vida. 
La muerte de Pablo Escobar
Aunque apuramos nuestro tiempo en el museo aun nos dio tiempo de salir cuando había algo de luz para pasear por el caótico centro de Medellín.
Probamos en un puesto de la calle la fruta del Zapote.
Acabamos un poco artos del estruendo y el bullicio..mucha gente por todas partes. Por primera vez un poco agobiados en Colombia, decidimos meternos en un centro comercial que estaba en un edificio con muy buena pinta y descubrimos que por dentro también estaba muy bien.
Nos regalamos unos trozos de tarta antes de salir a afrontar la marabunta y unas limonadas de coco que estaban de muerte. Salimos y regresamos a la zona del hotel a cenar. En el centro solo fritanga y puestos en la calle. 
Un nuevo día en Medellín y no íbamos a desaprovechar un solo instante. Cogimos nuestro metro y nos plantamos de nuevo en la Plaza Botero. Ahora mucho más tranquila.
Visitamos la iglesia de la Veracruz.
y la Basílica de Nuestra Señora de la Candelaria
Y emprendimos nuestro paseo hacia la catedral. Pasamos por una zona peatonal donde había varios cafés y pastelerías, la mayoría cerrados, y alguna tienda de suvenires.
Llegamos a la Catedral pero estaban dando misa, así que decidimos volver a una de las cafeterías y tomarnos un café con un pastelito. Antes de sentarnos preguntamos si había aseos ya que teníamos que usarlos y nos contestaron "solo podéis hacer chichi porque han cortado el agua"...bueno pues menos mal que solo queríamos hacer chichi...
Después de visitar la catedral decidimos volvernos para comer por nuestra zona ya que por la tarde queríamos visitar el Museo del Castillo.
Nos comimos una bandeja Paisa en el restaurante los 3típicos. No paramos hasta que encontramos un lugar donde la cocinasen.
Pero antes pasamos por el Cabildo
Después de una contundente comida nos fuimos a visitar el Museo del Castillo. Un poco retirado, como a una hora andando, pero había que bajar la comida y pasear por Medellín nos pareció una buena idea.
Situado en una zona residencial de Medellín y que no tiene nada que ver con el centro. Había mucha gente que había venido a pasar el domingo a los jardines del castillo.
Compramos la entrada para la visita guiada donde nos explicaron que el dueño de este castillo fue el primer secuestrado de la guerrilla y que el mismo pidió a su familia que no pagaran el rescate por lo que terminó siendo asesinado.
después de esta interesante visita nos volvimos hacia el hotel y nos metimos en un cine donde vimos una película colombiana. Cena por la zona y al hotel. Una buena forma de despedirnos de Medellín y seguir camino.

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