jueves, 13 de junio de 2019

Irán 2019 - Abyaneh, Kashan, Qom


Nos quedaban pocos días de nuestro viaje, pero aun nos faltaban algunas ciudades interesantes que ver, entre ellas la ciudad más sagrada, Qom, y Kashan, donde pasaríamos la siguiente noche. Pero de camino a Kashan paramos para visitar Natanz, su mezquita y su templo zoroastra.
Esta mezquita solo tiene un minarete ya que originariamente era sunita.
Tranquilísima ciudad, nadie por las calles, solo un artesano que nos invitó a conocer su tienda y su trabajo, muy interesante por cierto.

No muy lejos de la mezquita se encuentran los restos de un templo zoroastra.
Natanz es conocida en todo Irán como la ciudad de los misiles. Si en algún lugar estan..es aquí.
Y la siguiente parada sería en la ciudad de Abyaneh
Lo primero que hicimos al llegar a la ciudad fue comprarnos un pan recién hecho...era pasar por una panadería y caer en la tentación.
Es una ciudad pequeña en la que solo viven unas 300 familias.
La subida a la fortaleza ofrece la mejor vista de la ciudad.
A pesar de sus pocos habitantes, mantienen su propio dialecto y su propia vestimenta, distinta a la del resto del país.
Parece que reciben bastante turismo interno, es un pueblo muy interesante incluso para los propios iraníes. Por este motivo parece que están un poco hartos de las fotos y hay que tener cuidado ya que se ofenden si les fotografías sin su permiso.
Visitamos un mausoleo en el centro del pueblo. La verdad es que no recuerdo quien estaba enterrado allí.
En la carretera fotos de los mártires en la guerra contra Iraq
Y finalmente llegamos a Kashan.
El primer sitio que visitamos fue el Jardín Fin
Lo de tirar monedas donde hay agua es internacional....como la estupidez humana.
En los alrededores al jardín hay muchas tiendas de flores, donde se elabora el agua de flores, los licores, jabones y cualquier cosas que se pueda fabricar con ellas.
La siguiente visita fue la Casa Brujerdi.
Un comerciante del oeste de Irán se enamoro de una chica de Kashan. El padre de la chica era rico y vivía en una casa muy bonita y con todos los lujos. A condición de darle la mano de su hija le pidió al comerciante que construyera una casa, al menos, tan bonita como la suya. Construyó esta casa que cumplió todas las expectativas del suegro.
Nos encantó la casa. En la salida había una destilería de flores. El sistema es casi el mismo que el de las destilerías de alcohol.
El Mausoleo Amir Ahmad sería nuestra siguiente parada.
Dudamos si entrar en unos baños persas, habíamos visto unos cuantos y no sabíamos si otro más nos aportaría algo. Finalmente decidimos entrar y fue todo un acierto.
Los baños preciosos, pero lo mejor sus techos.
Menudo comienzo en Kashan, esta ciudad, menos conocida que las que habíamos visitado por todo el país, estaba resultando una maravilla.

Por supuesto lo que no podíamos perdernos era la Mezquita de los Viernes, tal y como habíamos hecho en cada ciudad, esta mezquita por su importancia es visita obligada.
Aquí conocimos un imán que se acercó a hablar cono nosotros y que como le dijimos que nos encantaba el canto que hacen para el rezo.. nos dedicó uno privado para nosotros.
Comimos y nos fuimos un rato al hotel a descansar y a dejar al calor desaparecer un poco. Nuestro hotel Raheb Kashan confortable, bonito y cerca del centro.
Así que después de un rato de relax salimos de nuevo a la calle.
Y nos metimos en el Bazar.
Te encuentras en los bazares de Irán miles de sitios y rincones interesantes.
Llegamos a las puertas de una Madrasa. En todo el viaje no habíamos podido entrar a ninguna así que hicimos un intento final.
Solo dejaban entrar hombres. Le dijimos que OK, que entraba yo solo y que ella se esperaba en la puerta..pero se ve que vio nuestras caras de decepción y nos dejó entrar con la condición de que se tapara un poco más....hay mi pecadorcilla!!
Una vez dentro hablamos con algún estudiante. De nuevo sobresaliente la amabilidad de los iranies.
Andamos y andamos hasta llegar al Mausoleo Darb Zanjir Shrine
Una maravilla.
Me llamaron 2 hombres muy simpáticos para que me sentara con ellos. Me pidieron que cuando volviera a España explicara a todo el mundo que ellos son buena gente y sobre todo que no son terroristas.
Salimos contentos del mausoleo con la intención de seguir descubriendo lugares de esta ciudad.
En un sótano nos encontramos una tintorería de telas.
También una tienda de especias donde tenían su moledor particular.
Y el destino era encontrar la Tumba del rey Abas.
No podíamos dejar la oportunidad de visitarla.
Habíamos oído sobre este rey, de como luchó contra turcos y Uzbecos y ahora estábamos en su mausoleo.
Paz y tranquilidad es lo que transmiten los mausoleos.
Entramos en la Casa Amerinha a cotillear un poco.
Andamos un poco más hasta llegar a las murallas de la ciudad.
Y terminamos nuestro día en Kashan cenando en la casa Abasi (un sitio chulísimo) una Shefte Somagh
Por la mañana salimos de la ciudad con destino a Teheran pero con parada en la sagrada Qom.
Pero nuestro conductor quiso enseñarnos una fabrica de alfombras, ya que las de aquí son especialmente conocidas en el resto del país. Antes las alfombras tenían tanta importancia que una mujer cuando moría era enterrada con sus herramientas de trabajo.
Cuando se está acabando una alfombra dejan que una novia haga el último corte. Si al cortarla la alfombra le da en la cabeza significa que va a tener suerte.
Por otro lado ninguna soltera hace el último nudo, ya que es seguro que si lo hace tendrá un marido calvo.
Y llegamos a Qom
Aquí si que no hay medias tintas. Las mujeres deben ir con Chador y no enseñar nada de nada.

No se puede entrar por tu cuenta a no ser que seas musulmán.
Te acompaña un imán que te sirve de guía.
En el mausoleo está enterrada la hermana del 8º profeta e hija del 7º.
EL techo está cubierto por 30 toneladas de oro.
Al mausoleo no se nos permite entrar. Solo musulmanes.
A esta ciudad viene cada año más de 20 millones de visitantes.
El bazar fue el más concurrido que visitamos en todo Irán.
Y terminamos con una buenísima comida compuesta de Kufte Tabrizi, Supe jo y por supuesto Dogh.
Las motos tiene alforjas como los burros.
Y llegamos a nuestro hotel en Teheran. Al día siguiente salíamos de madrugada así que elegimos el hotel IBIS NOVOTEL desde el que se puede ir andando al aeropuerto.
Y este fue el punto y final a un viaje que no olvidaremos nunca y un país al que seguro que vamos a volver.