sábado, 7 de noviembre de 2015

Bolivia 2015 - Las Pampas



Salimos en Jeep para las pampas a un refugio que estaba realmente bien. Una cabañita para nosotros solos con todas las comodidades.



Después de cenar salimos a ver los caimanes.



Vimos un montón y desde tan cerca que daba un poco de miedo



pero lo que más espectacular fue el cielo y la cantidad de luciérnagas que nos iban iluminando el camino.


 Al día siguiente salimos temprano para ver amanecer
 cuando amanece hay muchísima vida en el río y todos los animales salen. Hay un montón de capibaras que es el roedor más grande del munto.


Después del amanecer volvimos a desayunar antes de empezar un nuevo paseo.



Las Pampas es una selva baja con canales y está llena de animales y una gran cantidad de aves.




Está lleno también de delfines rosados te persiguen todo el tiempo, pero sobre todo te encuentras caimanes y cocodrilos en casi cualquier lado.



Es un sitio perfecto para ver animales y pájaros ya que es fácil, todo lo contrario de la selva que es complicado ya que en cuanto te oyen desaparecen.

 

Ya por la tarde fuimos a ver atardecer....igual que el amanecer es siempre una experiencia diferente verlos en estos lugares.



Un nuevo día empezó en las Pampas y después del desayuno la idea era ir a una parte donde hay muchos monos.


       

No se acercó ni uno y esta vez no tuvimos suerte con estos animales.



La verdad es que tampoco nos importó demasiado ya que monos ya habíamos visto en muchos otros sitios.



Así que vimos diferentes clases de pájaros, a cada cual más raro y con unas facetas más interesantes.




Después de comer nos fuimos a bañarnos con los delfines.



Me dejé el chaleco no por miedo a hundirme si no por no tocar el fondo del río (no era muy agradable).



Enseguida llegaron los delfines y se pusieron a juguetear pasando por las piernas y rozándome o tirándonos agua.


 

Después nos fuimos a dar una caminata.




Vimos monos pasar saltando de árbol a árbol y unas curiosas plantas que cuando las tocas cierran sus hojas.

 

Estuvo bien el paseo que fue un remate perfecto de otro día en las pampas



Al día siguiente fuimos a ver boas.




Solo encontramos los rastros de alguna que no hacía mucho había pasado por allí, pero por suerte o por desgracia no vimos ninguna.



El sitio es fangoso y cuesta mucho andar por él, así que no se qué habría pasado si nos hubiéramos encontramos cara a cara con un bicho de estos  
 




Y ya tocaba volverse a Rurrenabaque donde teníamos que coger nuestro mini avión que nos llevaría a Santa Cruz




Por el camino encontramos algún perezoso.



Llegamos al aeropuerto y nos encontramos que el vuelo iba con más de 2h de retraso. Bueno pues a leer porque lo que es dar una vuelta por el aeropuerto nos puede ocupar 3 minutos.

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